El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Pedrera, con su alcalde a la cabeza saca adelante un ordenamiento territorial contrario a la normativa establecida por la Junta de Andalucía.
La primera consecuencia ha sido la paralización de un Plan que prevé un crecimiento urbanístico, que supera en mucho lo permitido por la Administración Andaluza.
Con esta situación propiciada por el Alcalde, no sólo está en juego el futuro crecimiento de Pedrera, sino los intereses de los propietarios de terrenos afectados por el Plan aprobado por el equipo de gobierno.
En caso de modificarse el planeamiento, lo que probablemente y ajustándose a la normativa vigente ocurra, dichos vecinos verán como de un día a otro cambia la calificación urbanística de sus fincas.
En Pedrera, dada la “singular forma de hacer política” de su Alcalde lo más prudente para los propietarios de fincas es recabar el asesoramiento de profesionales independientes, ya que el afán electoralista del edil, pone en un brete los intereses de vecinos con terrenos afectados por el Ordenamiento urbanístico, que en un alarde de irresponsabilidad, pretende llevar a cabo el equipo socialista de gobierno.